jueves, 9 de abril de 2015

Subida y bajada del Mulhacén, desde Trevélez

Ruta realizada el día 27 de Julio del 2.014.

Fuimos Mª José y yo, Antonio.

La idea de esta ruta, aparte de pasar un buen fin de semana en este precioso pueblo alpujarreño granadino, era la de coronar un tresmil, de esos que se quedan en el tintero, bien por descuido o por realizar otro itinerario que nos entretendría o desviaría demasiado del objetivo central.

Eso me ocurrió con el pico del Mulhacén Antecima Sur, de 3.427m de altitud, que en la ocasión que subí al Mulhacén propiamente dicho, ni siquiera sabía que existía.

Partimos, desde el mismo pueblo, buscando el Barrio Alto. Antes de abandonar las últimas casas de la población, cruzamos el barranco del Barrio Alto y nos encontramos con una fuente-lavadero techada, donde había unas velas puestas a la virgen que, en forma de pequeña estatuilla, se alojaba en el interior de una hornacina.




Continuamos entre algunas casas más y, sin aviso, la calle se convirtió en un carril de tierra que nos fue bajando hasta llegar al nivel del río Chico, que pasamos con la ayuda de algunas piedras.

A partir de ese momento, todo el recorrido que nos restaba era en ascenso y en continua  y regular pendiente.


Nos lo tomamos con calma, subiendo entre diversas fincas, con sus sembrados. Alcanzamos de nuevo el carril de tierra por el que comenzamos, que describía una acusada curva, aunque lo dejamos de lado para continuar por senderos perfectamente definidos.


Comenzamos a tener, a vista de pájaro, unas espléndidas panorámicas, sobre el pueblo de Trevélez, cuando echábamos la vista hacia atrás.


Pasamos junto a las Chozas del Chorrillo y seguimos, en continuo ascenso, por esa inmensa ladera que parecía no tener fin.


A mayor cota, pasamos junto al Corral del Chorrillo, junto a los Tajos del Chorrillo.


Continuamos ascendiendo, por sendero definido y claro, hasta que fuimos divisando la larga Loma del Tanto a la que le seguía la del Mulhacén.



Tras un fuerte esfuerzo, alcanzamos el Alto del Chorrillo, de 2.721m de altitud. Allí descansamos y disfrutamos de ese balcón natural pétreo que tiene en la misma coronación de la falda de la ladera por la que subimos.


Hasta aquí llegan los microbuses cuatro por cuatro que suben a muchos montañeros desde el mismo pueblo de Capileira.

Contemplamos esas amplias vistas, tomamos oxígeno, picamos algo y reanudamos la marcha.

Anduvimos unos quinientos metros por carril de tierra y, pasado el cruce a la izquierda hacia el refugio de Poqueira, nosotros tomamos el de la derecha marcado con un hito de piedra, abandonando el carril que continuaba derecho y alineado con nuestra dirección.


Comenzamos a subir por la Loma del Tanto, trochando un desgastado y deteriorado carril de tierra que, mediante sucesivos zigzag, iba recorriendo toda su arista redondeada mitigando la pendiente.

Coincidimos con un numerosísimo grupo de ciclistas que también pretendían subir a la mayor cota peninsular. Caminamos un largo trayecto, pasando “máquinas de pedalear” que, en otros momentos, nos alcanzaban dejándonos atrás.



Dejamos el carril, definitivamente, cuando cambiamos de la Loma del Tanto a la Loma del Mulhacén, durante un ascenso continuo que nos llevó al Mulhacén II con sus 3.362m de altitud, donde conectamos de nuevo con el carril.



Fotos, descanso y para arriba. Llegaba el momento de alcanzar el principal objetivo personal de la ruta.

Durante el ascenso tuvimos fantásticas vistas sobre la parte Oeste del Parque Natural, con la laguna de la Caldera en primer plano y su Puntal bordeándola.


Llegamos a un punto donde me desvié del trazado clásico de subida al Mulhacén para ir a coronar la elevación que me faltaba. Dirección hacia la Cañada del Borreguil, coronación de la Cuesta del Resuello cuando subes por las Siete Lagunas, tomé una pequeña cresta rocosa que me comunicó directamente con el pico.

Enseguida estuve en lo alto de este tresmil, el Mulhacén Antecima Sur, de 3.427m de altitud. Otro pico para el listado ¡!



Pretendía tomar la vía directa para subir al pico mayor, pero suponía una buena bajada para, luego, emprender una fuerte subida y las fuerzas ya no me sobraban. Además, visualmente, aparentaba mucho más que los 50 m de desnivel entre uno y otro, por supuesto sin contar el descenso previo a realizar, así como la falta de senderos y el caminar por un gran caos de rocas.

Preferí desandar el camino y conectar con el camino oficial y, en poco tiempo, estuve de nuevo con Mª José en lo alto de la península ibérica; sobre el Mulhacén, de 3.479m de altitud.



Allí comimos, descansamos, nos fotografiamos y nos entretuvimos con los pajarillos y con una cabra montesa muy acostumbrada a la gente y sin ningún tipo de vértigo.







Continuamos el itinerario bajando por la ladera Oeste, dirección al refugio de la Caldera. Sendero muy empinado y con muchas rocas sueltas, donde fácilmente puedes sufrir un resbalón.

Coincidimos con muchos montañeros bajando y también subiendo. Se nota que es una de las rutas más llamativas del Parque.



Dejamos el desvío hacia el Collado del Ciervo, para alcanzar la laguna de la Mosca, a nuestra derecha y continuamos hacia abajo hasta conectar con el claro camino de tierra que une Carihuela con el Alto del Chorrillo.


Sólo nos quedó caminar por él varios kilómetros, bordeando de nuevo la ladera del Mulhacén, pasando bajo los Tajos del Cerro, a nuestra izquierda, mientras, a nuestra derecha, se quedaba abajo la Laguna del Majano y el propio río Mulhacén.







Tras caminar unos cinco kilómetros, más o menos, llegamos de nuevo al Alto del Chorrillo, donde repetimos itinerario idéntico al de subida.





Ducha y una merecida cena con sus pertinentes cervezas en el restaurante “El Goterón”.

DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




Si quieres el track de la ruta, pincha en el siguiente enlace:

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=9322365

miércoles, 1 de abril de 2015

Circular por la Cordal de Loma del Cañar. Sierra Nevada

Ruta realizada el día 20 de Julio de 2.014.

Fuimos Mª José y yo, Antonio.

De nuevo en Sierra Nevada, ahora con el proyecto de realizar la cordal paralela a la anterior ruta: Tajos de los Machos – Loma del Cañar.

Nos estamos acostumbrando a lo bueno y, de nuevo, utilizamos el microbús para subir cómodamente a las Posiciones del Veleta.

Pero iniciemos bien el relato. La noche del viernes nos hospedamos en Cenes de la Vega, en el Hotel Don Gonzalo. Muy buen precio, limpio y cómodo, además de un personal amabilísimo.

Llegamos procedentes de Sevilla, por la autovía hacia Granada y por su circunvalación, siempre con sentido a Sierra Nevada y, una vez pasado el túnel, nos dirigimos hacia Cenes.

Por la mañana bien temprano, tras desayunar, cogimos la carretera que subía a Pradollano, la pasamos y continuamos a Hoya de la Mora, donde dejamos el coche, junto al Albergue Universitario, para montarnos en el microbús.

Una vez en las Posiciones, realizamos el mismo itinerario que la ruta publicada anteriormente con la diferencia de que, en ningún momento, fuimos por la mismísima cordal divisoria. Igual que en la otra ocasión, nos volvimos a asomar al collado de la Carihuela para ver cómo seguía el inmenso nevero. Había menguado bastante respecto a la última vez que estuve aquí, hace dos semanas.





En la primera parte nos limitamos a seguir un marcado sendero, dejando al lado el Loma Púa.

Se tornó algo descendente, pasando por la ladera Sur de los Tajos de la Virgen Oriental, y continuó perdiendo algo más de cota hasta doblar algo la estribación Sur de los Tajos de la Virgen Central. Luego, comenzó a ascender hasta alcanzar el collado de 3.179m de altitud, existente entre los Tajos de la Virgen y el Central.


La verdad es que, por caminar más cómodamente por una senda marcada y no ir por la misma cresta de roca en roca, pierdes una curiosa cota para recuperarla luego. Es cuestión de gustos.

A Mª José, evidentemente, le interesaba esta opción.

Los Tajos de la Virgen, también los pasamos de largo. Los dejamos a nuestra derecha pero, inmediatamente pasado éste, nos incorporamos a la cordal y, prácticamente, pisamos los Tajos de la Virgen SW, que es el que venía a continuación.


Ya por plena cordal divisoria, alcanzamos el Fraile de Capileira pero, esta vez, llevaba un As en la manga. ¡! No podía dejar de nuevo la posibilidad de pisar el cerro del Nevero ¡!




En la anterior ruta, íbamos con cierta prisa por la magnitud de la empresa pero, para esta ocasión, le dije a Mª José que siguiera para adelante y me esperase en el refugio Elorrieta, ya que pretendía intentar culminar mi proyecto personal.

A la altura del Fraile, me propuse bajar hasta el pequeño tresmil. No fue una opción fácil en ningún momento. Sin ningún tipo de sendero o con algunos de cabras, por terreno muy, muy suelto y con bastante inclinación, fui progresando, acercándome en todos los momentos posibles a los riscos y paredes, para poder agarrarme y bajar con más seguridad. Tuve dos momentos donde dudé si tirar para arriba y dejarlo pero, por otro lado, pensaba que era mi única oportunidad clara para conseguir ese reto.

Tiré para abajo sin pensar mucho como sería la subida. Cada vez lo tenía más cerca y, la posibilidad de coronarlo, superaba con creces a las dificultades que me surgirían para afrontar la subida y salida de esa inclinada ladera.



Poco a poco logré bajar y por fin, ya por zona más horizontal, pisé y coroné mi ansiado tresmil, el Cerro del Nevero, con sus 3.074m de altitud. Conseguido!! Otro para el bote ¡! El primero de esta ruta.



Mientras bajaba, estuve tanteando otras posibilidades que me permitiesen una subida más cómoda y, a la hora de regresar para subir a la cordal, preferí regresar por otro lado diferente, ya que intuí que debía ser más asequible aunque, por supuesto, sin sendero y por terreno suelto pero con buenos agarres y, a partir de cierto tramo, rocas grandes donde apoyarte.

Cuando llegué arriba, suponía que Mª José ya habría llegado al refugio Elorrieta, así que me aligeré en llegar pero recordé que me faltaba una cota por subir que no realicé en la ruta anterior.

Se trataba de una cota de 3.161m de altitud, previo al Tajo del Nevero Oriental, que nos saltamos, o nos despistamos y la pasamos de largo en el itinerario anterior.

Por fin y, tras pasar por la cresta donde se encontraba el pico Elorrieta, llegué al refugio homónimo y me reencontré con Mª José, que ya estaba algo inquieta por mi tardanza.

Allí nos sentamos, con vistas hacia el río Poqueira y la amplia Loma de Cascajar Negro como telón de fondo, mientras nos tomamos unas frutas.


Tras el merecido descanso, reanudamos la marcha y enfilamos directamente por la cordal del Tajo de los Machos, paralela a la que realicé anteriormente.


Aquí pretendía engrosar mi listado de tresmiles con, al menos, cinco más aparte del conseguido anteriormente.

Bajamos algo más de 100m de desnivel por la misma cordal. Aunque se trataba de terreno pedregoso, se caminaba de forma cómoda y enseguida nos encontramos con la primera elevación. Daba la impresión de tratarse de un cúmulo redondeado de piedras, al que me dirigí con paso ligero y ansioso por coronarlo. Pico de Cuerda Alta, con sus 3.078m de altitud. Segundo tresmil de la jornada para mi historial.




Continuamos cresteando por la misma cordal, elevación formada por un gran caos de piedras que había que ir sorteando. Es más, al mirar hacia atrás, una vez descendido completamente, no tenía la forma dócil que nos encontramos al coronarlo en el sentido de nuestra marcha.

Poseíamos unas excelentes vistas sobre el valle del Lanjarón y la cadena montañosa paralela a la nuestra, así como la clara ubicación del deteriorado refugio de Peñón Colorado.


Seguimos descendiendo y perdiendo cota respecto al refugio de Elorrieta, prácticamente rozamos la cota de los 3000m como altura mínima en ese trayecto, pero pronto pudimos recuperarla comenzando a ascender hacia el Tajo de los Machos, como máxima altura del recorrido.

Terreno árido donde las piedras se acumulaban de formas caprichosas. En algunas se observaban las huellas de la erosión de los agentes atmosféricos.





Frente a nosotros estaban dos picos que sobresalían entre el resto y, hacia ellos nos dirigimos buscando los mejores pasos.

De repente se nos abrieron unas amplias vistas hacia nuestra izquierda, hacia el Este, divisando el enorme refugio de Poqueira.



Fotografiamos una extraordinaria y bella flor, según tengo entendido una de las mejores adaptadas a estas duras condiciones climatológicas, la planta Siempreviva.


Así, deleitándonos de estas bellas imágenes, alcanzamos el siguiente tresmil, el pico del Tajo de los Machos Norte, con sus 3.072m de altitud, mi tercero coronado.


Realmente se trataba de una elevación, antesala al más famoso de esta cordal, el Tajo de los Machos, que subimos a continuación. Cuarto tresmil conseguido, el Tajo de los Machos, con sus 3.086m de altitud.




En este pico nos paramos algo más que en el resto. Nos fotografiamos usando todos los fondos posibles y nos asomamos y exploramos sus zonas más abruptas, zona de los Tajos. Disponíamos de unas preciosas y detalladas vistas de la costa.


Esta elevación era un punto de inflexión de la trayectoria recorrida por la cordal hasta este momento. No muy acusada, pero significativa.


Bajamos entre lascas, aunque en ningún momento se trataba de un terreno complicado, dejando los tajos a nuestras espaldas. Desde la distancia eran más impactantes que estando próximos a ellos y, en poco tiempo, nos encontramos cerca del siguiente objetivo.


Alcanzamos el quinto tresmil, El Tajo de los Machos Sur o Cerrillo Redondo, con sus 3.056m de altitud. Una elevación simpática que disponía de grandes piedras como coronación y algunas con formas sugerentes, previas a la cumbre.




Bajamos algo de esta elevación para subir hacia la siguiente y última de la jornada. Era una subida larga y suave que en poco tiempo coronamos.

La Loma de Cañar, con sus 3.024m de altitud. Mi sexta y última cumbre de esta ruta.





Seguimos unos metros por la cordal, fotografiando el pico del Caballo, que prácticamente se encontraba a nuestro Oeste y, tras contemplar las vistas desde este extremo, iniciamos el regreso.



La vuelta fue por nuestros mismos pasos aunque evitábamos, dentro de lo posible, el continuo sube y baja a los respectivos picos de nuestro trazado anterior, recortándolos por la falda Oeste de esta cordal.





Alcanzamos de nuevo el refugio Elorrieta y realizamos la vuelta por el mismo camino que en la ruta anterior. Lagunillos de la Virgen, Yeguas y cruzando las pistas, transversalmente, de Borreguiles Altos. 










Una vez sobre la carretera, la recortamos por los senderos que la atraviesan hasta llegar al Albergue, donde teníamos el coche.




DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA: 




Si quieres el track de la ruta, pincha sobre el siguiente enlace: