domingo, 16 de junio de 2019

AMPLIA CIRCULAR POR LA SIERRA DEL ALMORCHÓN. CONVENTO, EMBALSE SUP. LA ENCANTÁ Y BOBASTRO


Ruta realizada el día 6 de Febrero del 2016.

Fuimos Juan José y yo, Antonio, a realizar una amplia circular por la Sierra del Almorchón, por los alrededores del Chorro. Entorno espectacular donde los haya. Una sierra donde se da la arenisca y la caliza, dos tipos de piedras y texturas tan diferentes, cortados de vértigo y espacios abiertos.

Llegamos temprano, a las 9,30h, estábamos aparcando en el camping del Parque Ardales, procedentes de Osuna, El Saucejo, Almargen, Campillos y Ardales, para terminar yendo dirección hacia los pantanos.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, iniciamos esta ruta, primeramente, cruzando la carretera, para internarnos en un pinar, por un marcado sendero, dónde en su inicio había un cartel de peligro de incendios.



Rápidamente alcanzamos el collado, donde terminaba o llegaba el extremo de una pared vertical de arenisca, que limitaba al fondo, el pinar por donde entramos, a modo de un enorme muro insalvable.

Desde el collado, se observaba como esa pared vertical, por su parte posterior, era más dócil y formaba unas preciosas laderas con todo tipo de formas caprichosas, esculpidas por el viento y el agua, además, de por alguna que otra persona, ya que aparte de algunas figuras algo artificiales que vimos, también ascendimos por un sendero que parecía en algunas partes tallado sobre la misma roca.
Al principio con vistas hacia el embalse del Conde de Guadalhorce, en algunos puntos de la subida, desde espectaculares miradores naturales, para, más arriba, abrirse las vistas a los tres embalses, además del anterior, el de Guadalteba y Guadalhorce. Sin lugar a dudas se trata de una sierra  de una belleza excepcional, tanto de sus alrededores como de la propia orografía de la misma, tan abrupta y salvaje.










Aunque seguíamos un difuso sendero de subida, por llamarle algo, el ascenso final hasta conectar con el claro sendero, que bordeaba la pequeña plataforma truncada que parece formar esta sierra en su parte superior, fue campo a través, buscando los mejores pasos a través de la vegetación y desniveles a salvar.

Para acceder a esta senda, te internas en un denso pinar, donde resulta fácil desorientarse, además de tener especial cuidado con los ojos, por la multitud de ramas que salen apuntando hacia todas partes.

Una vez sobre la clara senda, tiramos un corto trayecto en ascenso hacia un magnífico mirador natural, en la zona de los Camoriles. Unas piedras de areniscas, algo voladas y sobresalientes sobre el vacío, donde las vistas eran espectaculares, Ya conocía ese lugar de la otra ocasión en que estuve en la zona, pero se lo quise mostrar a Juan José.


 Invertimos el sentido por el mismo trayecto, ahora dirección Norte, pasamos el punto de contacto por donde llegamos en la subida y luego el pico de la Cueva, que se nos quedó algo a la izquierda (es la tercera vez que se me pasa el subirlo, ya que se trata de un pinar bajo, denso y, como no lo lleves en los objetivos claros de la ruta, sencillamente, no lo ves) hasta asomarnos al punto más alejado, situado en el Noroeste, otro precioso mirador natural, denominado en el IGN, Cueva de la Julla, donde el embalse del Gaitanejo y la Subestación Eléctrica del mismo nombre, la encontramos en primer plano y más alejado, la Central de Gobantes y los embalse de la zona, además de las sierras colindantes.









Cambiamos el rumbo y fuimos hacia el pico Convento, en mi anterior ruta por la zona, vine a través del barranco, desde el camino que procede del Mirador, junto al restaurante a orillas del embalse del Conde del Guadalhorce.

Pero en esta ocasión, por no bajar tanto de cota y después tener que recuperarla, hicimos algo el cabra, por supuesto campo a través, aunque para nosotros, esto, no es un gran impedimento, si tengo que advertir, que algunos pasos, sin ser nada de especial, si podrían ser expuestos para personas poco acostumbradas. La arenisca es una roca que aunque la bota se agarra bien, también se descompone fácilmente y puede causar resbalones, como nos ocurrieron a ambos y en esas zonas, con caídas expuestas, no es lo más aconsejable.

Fuimos buscando los mejores pasos a través de matorral bajo, tipo aulaga y por un terreno en pendiente, hasta conectar con el mismo carril, pero a una cota mucho más elevada, prácticamente en donde se terminaba y acababa el mismo.

En este punto, en el final del carril, Juan José quiso acometer la subida al Convento, directamente. Por la evidente vaguada, que teníamos frente a nosotros, pero de nuevo, le indiqué otra posibilidad que no podía negarse, visitar los Tajos del Buitre.

Continuamos con la misma dirección Este, hasta, tras una corta subida, llegar a un borde donde la caída vertical de unos doscientos metros, te quitaba el hipo. Los buitres sobrevolaban la zona, por encima y por debajo tuya. Las vistas del río Guadalhorce, del propio desfiladero de los Gaitanes e incluso, del restaurado Caminito del Rey, con las personas caminando sobre él, con sus cascos blancos, era simplemente, de IMPRESIÓN !!










Tras las numerosas fotos, tomamos dirección hacia la elevación, recorriendo todo el borde vertiginoso de esos tajos, hasta que alcanzamos el punto, donde podríamos haber llegado, si le hubiese hecho caso a mi compañero, cuando quiso subir directamente desde el final del carril, pero que nos hubiéramos perdido ese fantástico mirador.

Ascenso fuerte, pero corto, para alcanzar la cumbre del pico Convento. Pico bajo en altitud, pero vertiginoso y con unas vistas excelentes. No me canso de subirlo, creo que es mi tercera vez.












De aquí, tomamos dirección Sur, recorriendo un claro, ancho y despejado cortafuegos. Bajamos algo desde el pico, para luego recorrerlo en continuo ascenso, pero antes de llegar a su parte final elevada, lo abandonamos para desviarnos hacia nuestra izquierda por un claro senderillo, marcado con un hito de piedras.

Desde ese momento, todo fue descenso, pero por la propia divisoria, cordal, como se quiera llamar, de los Tajos de Almorchón (esta parte si era nueva para mí). Era curiosa esa bajada, lo digo porque en muchos momentos te encontrabas a menos de un metro del abismo, pero por la vegetación existente o por las propias rocas limítrofes, salvo que te asomaras (que lo hicimos en innumerables ocasiones, !! cómo íbamos a desaprovechar esa oportunidad !!) no eras consciente de por donde ibas. Ni pensar en un mal tropezón, menuda caída por delante.

Así, bajando llegamos a la altura del último desfiladero al que llega el Caminito del Rey, por donde termina su recorrido. A la altura de una enorme y vertical peña, donde cambiamos de dirección, dejándola a nuestra espalda, dirección Oeste.


















Nuestro siguiente objetivo y que ya teníamos a vista de pájaro, era la Ermita de Ntra. Sra. de Villaverde, pero cuando llevábamos cierta cota descendida, el sendero era cortado por una portilla que indicaba "prohibido el paso, finca particular" y ponía escrito a boli indeleble un número de móvil, algo borrado, no se veía bien, para autorizar o no el paso por esa finca.

Nosotros, que no teníamos cobertura en esos momentos, la abrimos y seguimos por la senda, vimos unas cabañas como de pastores, construidas aprovechando las oquedades de la roca y el propio sendero parecía que te iba a meter directamente a una huerta que se nos quedó al lado.

Tuvimos que pasar dos portillas más y otra que estaba abierta y tendida al lado, hasta que llegamos justamente a la trasera de la Ermita y a la explanada de aparcamiento y posible terraza del bar restaurante que allí había. En el recorrido, nos encontramos varios perros, algunos ladradores, aunque todos, modositos y buenos, aunque eso lo comprobamos cuando llegamos a su altura.






Aprovechamos y nos tomamos una cerveza, además de pedirle el permiso, a posteriori, de paso. Salimos del bar directamente a la carretera, anduvimos por ella unos dos kilómetros.


Desde la carretera y teniendo de frente la central eléctrica Nuevo Chorro, teníamos un punto de observación privilegiado de la salida del Caminito del Rey, camino colgado espectacular, sobre una pared vertical perfecta.









Continuamos, pasamos por la Venta del Pilar y pasada la central eléctrica Tajo de la Encantá, abandonamos la carretera para tirar por un ancho carril, en su inicio, con cartel sobre el sendero Ardales-El Chorro y postes indicativos de dirección, hacia Ardales 14Km.

Estaba señalizado con las balizas de Gran Ruta de Málaga.






Por el carril, en continuo y duro ascenso, encima salió el sol en ese mismo momento y nos acompañó toda la subida, subimos unos cuatrocientos metros de desnivel.

Menos mal que de vez en cuando, te permitía algún respiro, rompiendo en algunos tramos, la pendiente.

Poco a poco fuimos subiendo, gozando de las vistas a medida que tomábamos altura, hasta que alcanzamos el muro de hormigón que contenía al embalse Superior de la Encantá. Lo bordeamos por el Norte y aprovechamos una explanada de hierbas, para comernos los bocatas y demás viandas.

Tras el descanso merecido, de la paliza que ya llevábamos encima y el aporte energético, proseguimos con la ruta.

Contactamos con la carretera de subida al embalse y nos acercamos a su borde, por verlo con claridad.










Ahora tocaba descender hasta las ruinas de Bobastro, bajamos por un tenue senderillo que nos llevó directamente a la Iglesia mozárabe rupestre de Bobastro, con sus curiosos arcos de herradura que aún conserva. Un rato por el antiguo poblado de Bobastro y continuamos con nuestro trazado.







Desde este punto hasta que conectamos con un claro camino, fue campo a través con un descenso salvaje, con una pendiente fortísima que raro era el caminar, y normal el resbalar y patinar. Al principio, con pendiente lateral muy pronunciada, que te producía muchísima inestabilidad el progresar por allí, además de sumarle el terreno terroso que se desmoronaba bajo tus pies, encima, para más inri, plagado de ramas de pinos y matas que te interrumpían el paso. Más tarde, descenso bestial por la máxima inclinación de la ladera, con las mismas condiciones y características, que en el comienzo de este tramo.


Cuando conseguimos alcanzar la parte baja de la ladera, con más de un arañazo en las manos, conectamos con un claro carril, que nos hizo pensar, que posiblemente, siguiéndolo en sentido ascendente, al contrario de la dirección que lo cogimos, nos llevase a las ruinas. Aunque eso, se trataba de una posible conjetura sin confirmación, aunque parecía muy probable.

Continuamos descendiendo por ese cómodo carril, aunque cualquier cosa hubiera sido cómoda, tras la bajadita infernal, hasta conectar de nuevo con la misma carretera, por la zona de Ginés, a una cota inferior.








Evitamos el cruce de la carretera que une el Chorro con Ardales, trochando, pero nos supuso una nueva bajada hasta atravesar el lecho del Arroyo del Granado, para luego, entre el pinar y curiosas formas de areniscas, volver a subir con las escasas fuerzas que nos quedaban.

De nuevo dimos con la carretera, caminamos un corto trayecto por ella, hasta atravesar el puente que salva una de las barranqueras que surten agua al citado arroyo y de nuevo nos vimos ascendiendo por un sendero marcado y claro, entre areniscas y pinos. Con todas las paredes que formaban la Sierra de Almorchón por el Sur, a nuestra derecha. Gozando de esas vistas y fotografiándolas de vez en cuando, llegamos al punto donde cerramos la circular y conectamos con el tramo de ida del comienzo de la ruta. Justo en el inicio de las laderas de areniscas, situadas detrás de la pared vertical que nos recibió al comienzo de la excursión.








Sólo nos quedó un corto trayecto, igual que el de ida hasta llegar a nuestro coche, no sin antes, tomarnos una cerveza Cruzcampo Reserva Especial, para brindar por un fantástico recorrido, que aún conservábamos en la mochila.

 DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:





 Si quieres el track del itinerario, pincha en el siguiente enlace:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/amplia-circular-por-la-sierra-del-almorchon-convento-embalse-de-la-encanta-bobastro-37708940