miércoles, 15 de mayo de 2019

CIRCULAR POR LOS ALREDEDORES DE LIFA. EL BURGO


Ruta realizada el día 16 de Enero del 2016

Fuimos Juan José y yo, Antonio, a realizar una circular por la zona de Lifa (El Burgo), parte, utilizando diversos track descargados de Wikioc y parte, descrita directamente bajo mapa.

Desde Osuna, desviándonos por el Saucejo, Almargen,... llegamos a El Burgo, donde tomando dirección Ronda, a la altura del aparcamiento del mirador del Guarda, dejamos el vehículo.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, iniciamos esta primera parte de la ruta, de momento, exploratoria.

Caminamos paralelos a la carretera, entre el pinar y en cuanto tuvimos oportunidad, tiramos hacia abajo por la primera vaguada que encontramos, bajando de unos bancales a otros, de cuando se sembraron aquí esos árboles.

Lo primero que encontramos, fueron los restos de un camión destrozado, repartido por la zona en varias partes.



Cuando descendimos algo, encontramos un marcado senderillo que lo seguimos, ya que parecía que iba en la trayectoria que nos interesaba y, así ocurrió, nos llevó justamente a la orilla del río Turón que buscábamos.

Llevaba agua y aunque en algún punto se podría haber probado un salto y salvarlo, podría suponer hundirse al tratarse una zona fangosa, pero al ver la presa de hormigón para retener las aguas, a escasos metros, vimos la posibilidad de cruzarlo por allí, de forma más cómoda, así lo hicimos.







En el otro extremo de la presa, junto al cortijo de Hierba Buena, nos recibió unas planchas inclinadas de caliza, donde había que caminar con cierta precaución, para no resbalar, pasado este escollo, únicamente nos quedó remontar una corta pendiente hasta localizar un perfecto carril de tierra, acto para vehículos. Carril que unía el pueblo de El Burgo con el Convento de Ntra. Sra. de las Nieves.


Caminamos un buen tramo por este camino, siempre en ascenso, contemplando ese entorno privilegiado y el lugar por donde iniciamos nuestra bajada aventurera.

Conversando y caminando a buen ritmo, cuando nos dimos cuenta, llegamos a un desvío por donde tuvimos que tirar, señalizado mediante un poste indicativo que indicaba hacia Ronda.


Tras incorporarnos a este sendero, rápidamente se bifurcaba, uno marcado con las franjas blancas y rojas de gran sendero de Málaga, hacia la derecha y otro, casi de frente a la dirección que llevábamos,  con los mismos colores, pero cruzados en aspa (no formaba parte del Gran Sendero de Málaga), por ahí tiramos.

Primero tuvimos que descender al fondo del valle y llegar incluso a caminar y cruzar el arroyo de la Higuera, que discurría en su fondo, aunque se trataba de un cauce seco, algo excavado y con un firme de bolos de diferentes tamaños, con algunas que otras pozas con agua aislada.

Tras la bajada, nos tocaba la subida. Por un senderillo difuso y entre pinares normalmente, fuimos ascendiendo dirección al Puerto del Pinsapo, primer objetivo a alcanzar en esa ascensión, donde nos encontramos con una edificación derruida, el cortijo Troncha.



Siempre en subida, a veces dura, caminábamos por la propia dorsal bastante alomada que formaba al Norte, el Valle de Lifa y al Sur, por donde se encontraba el arroyo de la Higuera.

A lo lejos del primer valle, ya veíamos claramente la torre de Lifa sobre el peñón rocoso. Poco a poco el pinar se fue quedando abajo, y sólo algunos ejemplares aislados se dejaban ver.

Alcanzamos una pequeña peña rocosa, de color rosácea, según el IGN, Puerto del Pinsapo, que hacía las veces de autentico mirador natural, con vistas excelentes y que nos proporcionó una clara descripción de nuestro itinerario a seguir. Tuvimos que invertir un corto tramo, ya que se trataba de cortados impracticables.








Bajamos de allí, para de inmediato continuar con la fatigosa subida, en esta ocasión llevando un vallado lateralmente a nuestra izquierda, durante un trecho.

Buscamos una posible portilla o un saltadero, ya que a cierta altura se interponía un vallado en nuestra subida, pero al no encontrarla, tuvimos que saltarla. Continuamos para arriba hasta llegar a un enorme Pinsapo aislado, donde aprovechamos para tomarnos unas naranjas.

Yo le hubiera llamado a esa zona el Puerto del Pinsapo y no los Riscos del Lirio, como marca el IGN, pero el mapa gana.






Caminábamos por la dorsal que dividía dos marcados valles a ambos lados, continuamos subiendo y esta vez pasamos otro vallado, por el hueco de una portilla que parecía permanentemente abierta, por lo reliado de sus alambres hacia uno de los lados de la valla.

Llegamos a unos riscos, donde se podía contemplar unas vistas excepcionales de toda la Sierra de las Nieves, situada al Sur, con el Peñón de Ronda en primer plano, y los Enamorados y Torrecilla, como límite entre cielo y la tierra. Unos valles profundos y amplios.



Ya veíamos, muy a lo lejos, otros objetivos del día, los Carramolos, sobre todo el del Queso, hacia el que nos dirigíamos. Un tramo algo horizontal, donde dejamos al lado el Puerto Jabonero y emprendimos otro tramo descendente, observando en todo momento la ladera contraria por donde teníamos que pasar y con unos torcales como barreras preliminares a vencer.

De nuevo había que llegar al fondo del valle, y volver a pasar el arroyo de la Higuera, en su parte más inicial, en esta ocasión su curso si llevaba un agua limpia y corriente, aunque no con un caudal insalvable. Nos alejamos algo de esos torcales que vimos ,siguiendo un claro sendero que te alejaba de ellos, aunque por contra, hacía el camino más largo, pero más cómodo.






Una portilla, tipo cancela, incómoda por los nudos de las cuerdas que la cerraban, no recibió justo antes de cruzarlo. Cruzado, cambiamos de dirección, unos 90º, para abordar la eminente subida hacia el primer promontorio característico que nos encontramos en nuestro camino, los típicos carramolos, formaciones rocosas en forma de pezones.

Por supuesto, antes de iniciar esa subida, tuvimos que pasar otra portilla, la de salida, aunque bastante más cómoda que la anterior.

Metidos en faena, subiendo por un claro sendero que encontramos, ascendíamos, aunque poco a poco se iba retirando de nuestro objetivo. Un entorno algo torcaliano, nos rodeaba, calizas diseminadas y plantas de bajo porte, e incluso unas plataformas de gradas rocosas que tuvimos que ir sorteando para acceder a nuestro primer promontorio, sin nombre en los mapas, pero muy singular y llamativo, al menos desde donde veníamos, ya que una vez superado, al dirigirnos hacia el del Queso y mirarlo hacia atrás, no resultaba tan representativo ni llamativo.



En el camino de ascenso, encontramos colocadas los postes metálicos de un posible vallado, pero por la circunstancia que fuese, no tenía instalados los alambres.


Tras coronar ese sencillo pico, enfilamos hacia el Carramolo del Queso, antes contemplamos las bellas estampas que se podían apreciar desde la zona. La Hidalga y la Peineta, cumbres mayores de la sierra del mismo nombre y casi en sentido contrario y a lo lejos, el Blanquillo, cumbre que también queríamos coronar.





Casi al bajar de este primer carramolito, nos encontramos con otra valla que tuvimos que superar, luego camino libre hacia nuestra cumbre del Queso, donde subimos y utilizamos como lugar de avituallamiento, al resguardo del viento frío que soplaba.

Lugar de descanso y de capturas de numerosas fotografías, pero nuestro proyecto, para nada era corto, ni suave, así que de nuevo en marcha, ahora bajando por la ladera del Carramolo del Queso, en sentido Norte, algo campo a través, sorteando algunos espinos albares, para conectar con el carril transitable, tras abrir una portilla, que nos llevaría a Lifa, el "Camino de Ronda a Yunquera".











Una vez en él, tomamos hacia los cortijos de Lifa, lo bordeamos para acercarnos a la Torre de Lifa, dónde nos conformamos con tirarle varias fotos estando a unos 50 m., cosa que aun nos preguntamos, ¿cómo diablos, nos dio ese punto?¿Porqué no nos acercamos y la pisamos como todos los piquitos que encontramos en este itinerario?

Nada, un lapsus, un despiste, misterios de las rutas, yo que sé...







Para llegar hasta aquí, tuvimos que abrir y luego cerrar, tres cancelas y además, gozamos durante un largo trayecto, de la compañía de un simpático perro de agua, oscuro, que nos quiso acompañar en el paseo.

Invertimos un tramo de ese recorrido y ahora en ascenso, tomamos dirección Norte, hacia sierra Blanquilla y su mayor altura, el pico Blanquilla.

Nos ayudamos de los senderos de cabras para atravesar un mar de aulagas pinchosas, de las que algunas te dejaban algún recuerdo. Alcanzamos el collado y nuestro principal objetivo, era eclipsado por otra elevación similar que se interponía.

Caminábamos por sendero claro, aunque no nos podíamos despistar, ya que rápidamente lo perdías entre una superficie tan igual y homogénea. A medida que avanzábamos, lo íbamos dejando al lado y la Blanquilla se erguía progresivamente. Dudábamos si acometerlo o no, las fuerzas no iban intactas y aun quedaba recorrido por hacer, con la última parte diseñada bajo mapa, con la incertidumbre que ello crea, aunque localizando un camino para terminar y cerrar cómodamente la ruta.

Además estaba bordeado, como no, por un vallado y, de pinchos, a mala idea y súper oxidados.

Pero, lo habéis pensado por algún momento?? Que no, a por él.

Casi pasada esta elevación, decidimos ir a pisar su cumbre. Salto de valla con sumo cuidado, y nos dirigimos para subirlo por su cresta, de Norte a Sur. Luego comprobamos que se trató de una "autopista", caliza cien por cien, pero con un pasillo en forma de terraza muy cómodo de recorrer y en un plis, plas, nos encontramos en su cumbre. Fotos y vistas magníficas, sobre todo por la luz existente en esos momentos.











Bajamos por el mismo sitio, superamos otro vallado y nos dirigimos como autómatas hacia la Blanquilla. Pico que para acceder a él, subiríamos diferentes terrazas, una, otra, y otra más, parecía que no íbamos a llegar nunca, hasta que por fin, divisamos su poste geodésico.

Estuvimos un rato corto en esa cumbre, el día iba cayendo, la luz escaseando y aun nos quedaba recorrido.

Bajamos sentido Este, dirección a los Llanos de Manuel Mingo, pero dado dos pasos,!! Otra Valla !! ésta de tres metros de altura, pero al menos, sin pinchos, cinegética. Desde luego, el entrenamiento del salto de vallas, hoy, iba completo.

Bajamos la ladera, terreno calizo y pendiente, pero sin mayores problemas, insisto, hay que estar acostumbrados a caminar por este terreno. Una mirada atrás y comprobamos la suerte que tuvimos, un cuarto de hora más tarde y no hubiéramos contemplado ni una vista desde el pico anterior, las nubes se habían acumulado sobre él y estaba cubierto completamente.









Tras el campo a través, conectamos con el carril que divisamos con el Google Earth, y por ese larguísimo camino, andamos comentando las experiencias vividas, rodeados de un entorno rocoso, con paredes en diferentes puntos muy curiosas.



Nos pilló la noche, nada sorprendente en nuestras rutas, conectamos con la carretera, tras abrir la cancela de esa Reserva Andaluza de Caza, por donde caminábamos y haber pasado una cadena que cruzaba el camino y que por poco, no nos cuesta un gran tropezón, ya que caminábamos a oscura y sin los frontales puestos.

El resto del itinerario lo hicimos por carretera con frontales en la mano para ver y ser visto, hasta que llegamos al coche.

Cambio de calzado y ropa y disparados para Montellano, a nuestro bar favorito.


DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




Si quieres el track del itinerario, pincha en este enlace:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/circular-por-los-alrededores-de-lifa-del-mirador-del-guarda-al-pico-blanquilla-36481479



NOTA:

Con este blog solo quiero dejar constancia de algunas de las salidas que hago, normalmente acompañado de mis amigos, por las Sierras por las que me muevo. Sólo pretendo aportar mi experiencia personal, en el momento puntual de realizar mis itinerarios, que como comprenderéis pueden ser cambiantes en cuanto a climatología y estaciones del año y no es mi intención que las explicaciones, comentarios y fotos que acompañan a cada una de las entradas de este blog sirvan de guía para otros montañeros, ya que no tiene por qué ser ni la mejor opción de ruta, ni las mismas condiciones del tiempo, ni tampoco los tiempos empleados.
Deseo que os guste, sea de vuestro agrado y os sirva la información.

Gracias por vuestra visita.

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