miércoles, 24 de abril de 2019

CIRCULAR EN GRAZALEMA. Ermita-Cueva Dos Puertas-Cancho Bejeruela-Charca Verde-Circo Dornajo


Ruta realizada el día 10 de Enero del 2016.

Había que salir al campo, el día no era demasiado halagüeño, existía una alta posibilidad de lluvia y más, en Grazalema, lugar que escogimos. Pero quisimos arriesgarnos.

Fuimos Mª José y yo, Antonio, a realizar una circular no demasiado amplia, ni exigente, aunque en esta sierra, siempre te lías, nunca hay nada suave y terminas haciendo una ruta en condiciones.

La idea era recorrer viejos rincones que llevábamos algún tiempo sin pisar y de camino, descubrir algunos otros.

Llegamos al pueblo de Grazalema y dejamos el vehículo en los aparcamientos que hay junto a los tajos, en la parte Este de la localidad.

Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, comenzamos nuestro itinerario, caminando un cortísimo trayecto por la carretera, para seguidamente comenzar a subir unos escalones realizados con piedras, dirección a el Santo, señalizado mediante un poste indicativo.

Comenzamos a subir, el firme estaba resbaladizo y húmedo, había llovido esa noche y previsiblemente lo hiciera de nuevo, aunque teníamos esperanza de que tardase.

Pronto tomamos altura y disponíamos de unas vistas maravillosas del pueblo. Tomamos un desvío a la derecha, dejando el ramal que se dirigía hacia el Santo y fuimos hacia la Ermita, que alcanzamos enseguida, fotos y para arriba.






Continuamos por un marcado sendero, que progresivamente iba ascendiendo la ladera, éste, nos llevaría a pasar por encima de los Tajos, esos paredones verticales que se ven desde la carretera, cuando vas aproximándote a Grazalema, proveniente de Villaluenga del Rosario.

Pero a cierta altura, quise explorar una subida que me apetecía realizar, la directa hacia la Cueva de Dos Puertas, por supuesto, campo a través total, buscando siempre los mejores pasos. No fue difícil, pero entiendo que hay que estar acostumbrado a caminar por calizas y resaltes herbosos, a lo que habría que sumar lo resbaladizo del terreno, por el día que tuvimos.

Por esta zona, siempre suelo encontrarme con un numeroso rebaño de cabras montesas y allí estaban esperándonos, tranquilas y observadoras.



A medida que ganábamos altura, las vistas sobre el pueblo, su embalse, el propio Santo eran magníficas.





En la parte superior, prácticamente caliza cien por cien y algunos bloques completamente lisos y curvos, algunos cóncavos muy curiosos.



Pronto dimos con ese precioso arco de piedra, bautizado, Cueva Dos Puertas, casi de frente, encontrándolo en nuestro último repecho. Lástima que el día no acompañara, gris, nuboso y lo peor, viento, que en ese punto se incrementaba bastante. De todas formas, nos tomamos unas frutas al resguardo de las rocas, disfrutando de las espléndidas vistas.





Continuamos, pasando por debajo de la Cueva y nos internamos en el pinar, situado al Sur de la misma, intentando caminar siguiendo el sendero, aunque no era excesivamente claro, por allí.

Aparecimos en un lugar desconocido para mi, un lugar maravilloso, una corta estribación rocosa  procedente de la Cueva de Dos Puertas, que moría sobre el Puerto de los Alamillos.





Una bajada sobre roca, siguiendo un sendero claro, que al salir hacia el citado Puerto a una cota superior, te brindaba unas vistas espectaculares sobre el Cancho de la Bejeruela y sobre todo, de la Sierra del Endrinal, con el Reloj y Simancón, como mayores alturas, aunque había otras más alejadas como los Lajares, Llanos del Republicano y otras sierras más distantes.



Seguimos un poco por esa tenue cordal, pero pronto nos metimos de nuevo entre vegetación, árboles, arbustos, matas de pequeño porte y como no, entre rocas calizas. Buscábamos enganchar con el sendero que une la Charca Verde con los Llanos del Endrinal, pero tuvimos algún despiste y falta de orientación, la verdad, es que la niebla nos molestó bastante.

Tras dar algunas vueltas más de las deseadas (el track lo he depurado algo), logramos conectar con el marcado y claro carril, donde plácidamente rumiaban un grupo de vacas y sus terneritos.





Tomamos dirección hacia la Charca, donde poco a poco, el sendero fue tomando pendiente y tras pasar por zonas de idílica belleza, dimos con ella. Pretendíamos comer algo más contundente en este punto, pero el día cada vez estaba peor, la niebla más baja y más viento, pero lo que más temíamos es que nos lloviese a esa altura de recorrido, así que sin parar proseguimos la ruta.











Caminamos un corto trayecto por el claro sendero que une Charca Verde con Benaocaz, pasando por la Cuesta de Fardela , pero pronto lo abandonamos, para desviarnos por otro mucho más difuso en su comienzo, aunque luego algo más claro gracias a los hitos que poseía.

Pasamos por zonas de umbría, donde la humedad, el musgo y los líquenes eran los reyes, dueños y señores de esos espacios.

Casi con visibilidad nula, fuimos recorriendo esa senda, descubriendo, más que guiándonos por los hitos. Poco a poco nos fuimos acercando al Circo de Dornajo, aunque lo que vimos fue un sobresaliente y difuminado espolón rocoso que lo limitaba por uno de sus lados. Acto seguido dimos con la característica portilla de madera que cerraba el acceso a la bajada por el mismo.








Esta bajada tampoco la conocía, aunque una vez realizada, casi puedo afirmar, que seguía sin tener claro como fue, ya que tuvimos una visibilidad muy limitada, es más, tardamos bastante en descender, primero por lo pendiente y resbaladizo del terreno (gravilla y barro), segundo, por no tener ni idea hacia qué punto dirigirnos, el Gps en esas zonas te orienta, pero no te indica con precisión y con el desconocimiento del terreno, niebla espesa, poca visibilidad, el temor a un posible cortado y un rápido resbalón, nos hizo bajar con mucha cautela.

Al divisar una especie de grieta bajo nuestros pies, intuí que podría ser por ahí, lo exploré acercándome con cuidado y vi que podría ser el paso que buscábamos.



Bajada la grieta, nos encontramos con un canchal de piedras que tuvimos que atravesar, para luego encontrarnos un mar de arbustos espinosos, estaba plagado de espinos albares, menos mal, que un desdibujado sendero nos hizo caminar por el lugar más idóneo para ir salvándolos. No obstante, algún que otro pinchazo nos llevamos.





Dimos con la Casa del Dornajo, aunque para ello tuvimos que bajar las diferentes terrazas herbosas e inundadas de agua. Era muy bonito ver la sierra rebosante de agua, sobre todo después del año con tan pocas precipitaciones. Los arroyuelos llevaban un curioso curso del líquido elemento. El curso del agua realza aun más si cabe, el esplendor de esta sierra.

Tras las pocas fotos que en esos momentos, me atrevía a realizar, por lo húmedo del ambiente, continuamos por el marcado sendero que nos llevaría hacia el Puerto del Boyar. Sendero, que en suave pendiente, nos llevó a su parte más elevada, que nos recibió con un hueco de paso abierto en un largo muro de piedra. Desde aquí, todo fue bajada hasta un corto repecho en ascenso para pasar la angarilla del Puerto de las Presillas.















Superada ésta, abandonamos la dirección del Puerto del Boyar, para dirigirnos hacia los Llanos del Endrinal, por el Puerto de las Presillas.

Seguimos por carril muy marcado, pasamos junto al Pozo de las Nieves, algo más retirado quedó el de las Presillas y ya a lo lejos, divisábamos los Llanos, con su característico cercado al fondo del valle.






Una vez en el Llano del Endrinal, la lluvia hizo acto de presencia, aunque, de momento, muy débil, pero nos obligó a colocarnos los impermeables. Subimos rápidamente al Puerto y bajamos como una flecha el resto del trazado hasta salir a la carretera junto al camping.

Aquí escampó y decidimos llegar al coche por la carretera, en lugar de por las calles del pueblo.



Al final, el cambio de calzado y casi de la totalidad de la ropa, la tuvimos que realizar bajo el portón trasero del coche, a forma de tejado, para protegernos de nuevo del chaparroncillo con el que nos quiso despedir el día, más bien la noche, que es como llegamos.

 DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




Si quieres el track del recorrido, pincha sobre el siguiente enlace:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/circular-por-grazalema-desde-la-ermita-pasando-por-dos-puertas-y-el-circo-del-dornajo-35628154



NOTA:

Con este blog solo quiero dejar constancia de algunas de las salidas que hago, normalmente acompañado de mis amigos, por las Sierras por las que me muevo. Sólo pretendo aportar mi experiencia personal, en el momento puntual de realizar mis itinerarios, que como comprenderéis pueden ser cambiantes en cuanto a climatología y estaciones del año y no es mi intención que las explicaciones, comentarios y fotos que acompañan a cada una de las entradas de este blog sirvan de guía para otros montañeros, ya que no tiene por qué ser ni la mejor opción de ruta, ni las mismas condiciones del tiempo, ni tampoco los tiempos empleados.
Deseo que os guste, sea de vuestro agrado y os sirva la información.

Gracias por vuestra visita.

1 comentario :

  1. Preciosa ruta Antonio y compañía, esa subidita desde El Santo y la Ermita hacia la Cueva de las Dos Puertas tiene su dificultad y la bajada por el Circo del Dornajo "no veas", saludos cordiales

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