viernes, 3 de agosto de 2018

Circular de subida al pico Blanquillo o Pedro Miguel. Sierra de las Villas


Ruta realizada el día 31 de Octubre del 2015.

Fuimos Mª José y yo, Antonio, a realizar una nueva ruta por la preciosa Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, en esta ocasión, nos hospedábamos en la localidad de Villanueva del Arzobispo.

Para acceder al punto de inicio de la ruta, tomamos por la carretera que une el Tranco con la localidad de donde estábamos alojados, la JH-7048, algo antes del Km 21, nos desviamos hacia el área recreativa Charco del Aceite, pasando junto a la venta de los Agustines.

Obviamos el carril que nos llevaría hacia el área recreativa, cruzamos por un puente el río Guadalquivir y continuamos por esa estrecha y sinuosa carreterilla unos buenos kilómetros, más de veinte, por lo menos, casi todo el tiempo en ascenso, salvo algunos tramos relativamente llanos, hasta que alcanzamos una zona cercana a los Rasos, próxima al arroyo de las Aguascebas de la Cueva del Agua (según IGN). En un ensanche al lado de la carretera con barandillas de madera, dejamos el coche (creo que junto al área recreativa Gil Cobo).


Adjunto el track de acceso, aunque comenzó a grabar algo tarde por falta de conexión con los satélites, de todas formas, lo cuelgo a título orientativo:


Con mochilas a la espalda y botas de montaña en los pies, iniciamos este recorrido, caminando unos metros por la propia carretera, para incorporarnos a un carril de tierra que junto al citado arroyo anterior, se introducía paralelo y longitudinalmente a su cauce (vimos un cartel que le daba nombre de río Aguascebas de Gil Cobo). Ustedes mismos...

Nos encontramos con un cartel que señalaba el recorrido del sendero de Aguascebas de Gil Cobo y otro, que nos dirigía hacia el refugio Majalserbal, distante unos 2,9 Km.


Un carril por donde pasaban desde todo terrenos a turismos convencionales, pasamos junto a una fuente y enseguida llegamos a la Cerrada de San Ginés, donde el carril se encajona entre las altas paredes.




Continuamos por el camino de tierra hasta encontrar una bifurcación a la altura del prado de los Espinares, el camino de la Cañada del Avellano.

De tirar para nuestra derecha, hacia Jabalcaballo, hubiéramos caminado hacia el refugio señalado al inicio de la ruta y hacia la ruta de Peña Corva y hacia nuestra izquierda, por donde fuimos, al carril de Blanquillo-Collado del Perenoso.



Un carril típico de esta sierra de las Villas, plagado de pinos, pero que en breve tiempo lo abandonamos para salirnos hacia nuestra derecha, según caminábamos.



Bordeamos por la base, desde el Oeste al Este el cerro de la Lancha de las Escaleras, para terminar de nuevo sobre el cauce del río Aguascebas de Gil Cobo, que nacía por esta zona.


Por la vaguada por donde discurría el pequeño curso de agua, entre las vertientes procedentes de la estribación Sur de la Blanquilla y la dorsal en cuyo extremo Sur, se encontraba la Lancha de la Escalera, fuimos caminando por un tenue sendero en ascenso suave.



Llegamos a lo que se podría considerar el nacimiento del curso acuático, una fuente que vertía sus aguas en unos tornajos de madera, a modo de abrevaderos. Allí coincidimos con una pareja que se dedicaban a coger diferentes tipos de setas y que durante un corto tramo, fuimos vecinos de ruta.



Seguimos vaguada arriba, entre grandes pinos laricios, por un sendero difícil de seguir, se perdía e incluso en ocasiones no existía, hasta que alcanzamos el collado, tras pararnos a comer unas frutas y decidir como continuar hacia el pico, decidimos buscar la cordal directamente, así que cambiamos de dirección y en acusado esfuerzo, nos vimos sobre la mismísima divisoria de cumbres.




Ya teníamos frente a nosotros la característica silueta de la cumbre que pretendíamos pisar, parecía una ola de mar petrificada y congelada en su movimiento, pero antes, preferimos acercarnos a una elevación que quedaba en sentido opuesto sobre la misma dorsal, con un gran hito de piedras.



Después enfilamos hacia la Blanquilla (según IGN) Blanquillo o Pedro Miguel, para otros, que en ascenso, pero por un terreno rocoso, fácil de caminar, llegamos enseguida. Fotos antes y sobre la cumbre y a gozar de sus amplias vistas. Por algo se trata de la máxima elevación de la Sierra de las Villas.

















Estuvimos un buen rato sobre su cumbre, bien merecía la pena escudriñar todos los rincones que sobresalían alrededor. Aunque llevaba varios tracks, uno de ellos nos acercaba al Morrón de los 4 términos, no vi conveniente abarcar mucho, primero, porque los días no eran demasiado largos y segundo, por el total desconocimiento de la zona.

Así que para no realizar una ruta circular con el único objetivo de subir a la máxima cumbre de la Sierra de las Villas, optamos por subir a unos de los Hermanitos, el más alto, que teníamos cercano.

Eso supuso, bajar por la vertiente Oeste del Blanquillo, llegar al collado que los une y comenzar una nueva subida por su cara Este, por supuesto, campo a través, buscando los mejores pasos. No sin cierta intuición montañera, logramos encumbrar la nueva elevación.

Esta cumbre, ligeramente vertiginosa, de altitud 1.785m, disponía de unas vistas hacia el Oeste, espléndidas.















Aunque disponíamos de tiempo y podríamos haber pisado el segundo Hermanitos, preferí ir con ciertas garantías de luz, para descender por el "Paso", hacia el Camino de la Cañada del Avellano, con lo que esta última elevación supuso nuestro último objetivo a ascender.

Regresamos por donde mismo, hasta llegar al collado que unía ambas cumbres, luego cruzando en diagonal la vertiente Oeste del Blanquillo, para evitar subir de nuevo a su cumbre, accedimos a su cordal, para descender inmediatamente dirección Este, directos hacia el "Paso"






El "Paso", no era otra cosa que la zona de bajada entre las dos claras repisas situadas a diferentes cotas. Una, sobre la que descansaba la base del pico Blanquillo, donde en ese momento nos encontrábamos y otra, por donde se encontraba el Camino de la Cañada del Avellano, hacia donde pretendíamos conectar.

Se trataba del único paso lógico y factible para descender a una cota inferior. Era un sendero, más bien, una repisa inclinada caliza, que descendía pegada a las paredes verticales que formaban el escalón entre ellas. En el estado que nos la encontramos, no suponía ningún riesgo recorrerla, pero con presencia de nieve, o peor, con hielo, si habría que extremar las precauciones.






Pasado este tramo, sólo nos quedó seguir un claro, pero incómodo sendero, ya que durante un sector del recorrido estaba muy deteriorado y con gran pendiente lateral, hasta que nos llevó hacia el citado camino.








Una vez en él, de forma relajada, fuimos caminando y gozando de el precioso valle por el que discurría, formado por las vertientes procedentes de la zona de los Rasos y por el otro lado, de la Lancha de la Escalera.




Alcanzamos el punto, por donde a la mañana, abandonamos este carril para realizar la circular y el resto del camino fue por el mismo de ida, atravesando de nuevo, la bonita Cerrada de San Ginés y acompañando en todo momento al río Aguascebas de Gil Cobo, hasta dar con nuestro coche.



DATOS DE INTERÉS DE LA RUTA:




Si quieres el track de la ruta, pincha sobre el siguiente enlace:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/circular-de-subida-al-pico-blanquillo-y-hermanillos-sur-desde-el-area-recreativa-de-gil-cobo-sierra-27199335

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